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Nota a Facu (C L A R I N)

Published by FC de Facundo Arana under on 8:53 p. m.
Facundo Arana: "¿Viste que la magia ocurre?

"Dice que atraviesa un tiempo de pura pasión. El viernes estrena una obra de teatro junto a Nicolás Scarpino, y cuenta cómo está viviendo la próxima llegada de mellizos a su hogar. "Somos un familión", dice. Y, como si todo fuera poco, el Festival de Drama de Tokio acaba de nominarlo como mejor actor por "Vidas robadas"

Por: Lucila Olivera

Está contento. Y se le nota. Será que motivos no le faltan. El viernes debuta, junto a Nicolás Scarpino, con Poder... se puede, la obra que lo llevará a recorrer el país y que tendrá una pata solidaria muy importante. Además, con su mujer, María Susini, esperan mellizos para fines de octubre (ya son padres de India, de un año). Y el Festival de Drama de Tokio acaba de nominarlo como mejor actor por su trabajo en Vidas robadas (Telefé).

"Teniendo en cuenta que la vida es pasión-pausa-reflexión, estoy de nuevo en la parte de pura pasión. Ya que una pausa muy linda me invitó a la reflexión (el nacimiento de su hija), reflexioné. Estoy en un momento tan lindo de mi vida que quizás en otra situación esta obra no hubiese llegado.

¿Cómo fue?

Nos encontramos con Mauricio (Dayub) en la calle. Enamorado de ese calorcito que le pone a sus obras, le pedí que me escribiera algo. Me respondió que no tenía tiempo pero finalmente habló con su hermano Raúl y me contestó que iba a hacer lo que se pudiera. Todo lo que vas a ver en el escenario salió de la pluma de ellos. Jamás había tenido un material tan precioso en mis manos.

¿Y Nicolás?

No haría esta obra sin él. Tiene un registro inmenso y acá, encima, hace algo nuevo. Hay momentos en que me dan ganas de sentarme a verlo. El tuvo propuestas increíbles para trabajar hasta con Geraldine Chaplin y no aceptó priorizando esta obra. Lo mismo que Marcelo Cosentino, que estará a cargo de la dirección.

De paso, van a dar una mano, ¿no?

Sí, con el visto bueno de Argentores: de cada entrada, 10 pesos irán a Fundaleu y a otras fundaciones que luchan contra el cáncer en el país. Te doy un dato: en 2010 el cáncer, en sus diferentes formas (más de cien), va a ser la mayor causa de muerte. Y hay que atenderlo porque el 50 % tiene cura y un 40 % se puede prevenir. Entonces, vamos a poner nuestro granito, además, mechando consejos de prevención en las notas que demos, o dentro de los programas de la obra. Y estamos armando una página web donde se va a ver lo que hacemos, recibir información y hasta puede que se arme un programa de tele. (Piensa) Cómo va a ser la gira con una panza de mellizos varones... Estoy tan encantado...

¿Cómo está India?

¿Querés que te diga quién es India?

Contame.

El otro día le compramos un caballo de madera. Ella ya tiene a Ico, su caballito verde de goma inflada. Pero este no sabés lo que es. Apenas lo vio se le fueron los ojos, lo abrazaba, lo besaba. Y de repente, trató de correr aunque todavía no puede, buscó a Ico, lo trajo, tomó mi mano, y la puso arriba de la cabeza de Ico para acariarlo juntos. Esa es mi hija. Te imaginás que lo único que tengo que hacer es darle de comer y decirle que nunca sea de otra manera. Y cuidar que no venga ningún idiota de afuera y le hable de otra cosa, porque ella ya lo tiene. Eso es la madre. María es así. Y eso es lo que me convenció desde el primer segundo de hacer una familia. Porque María es como es, yo puedo hacer igual esta gira.

También tendrá algo de vos tu hija...

Sí, pero también lo sacó de la madre. La mirás recto a los ojos y allá, en el fondo, tiene fuego. Entonces voy a hacer lo mismo que mi papá hizo conmigo.

¿Qué?

Voy a jugar a que la estoy domando y voy a rezar todas las noches secretamente para que nunca sea domada.

¿Te van a acompañar a la gira?

Me las voy a robar (le brillan los ojos). Si el médico da el visto bueno, por todo esto que está pasando de la Gripe A, las llevo. En estos días, rezo con toda mi alma para que nos salga todo bien.

Hace un año y medio nos contabas tus expectativas por la llegada de tu primera hija, y ahora...

¡Es un familión! Todos los días estoy aprendiendo a ser papá. Me doy cuenta de que no sabía absolutamente nada y de que nací para esto, para ser papá. La realidad supera lo que imaginaba.

En febrero perdieron un embarazo y llamó la atención que hablaras al respecto. Dijiste que el bebé se había ido a buscar a otro. Y al tiempo, María quedó embarazada de mellizos...

¿Viste que la magia ocurre? Si uno realmente lo quiere y lo necesita, la magia ocurre.

Fue esperanzador lo que dijiste.

Entonces valió la pena. Si yo pudiera preservar mi intimidad todo lo posible sería maravilloso. Pero hay veces que abrir una puerta es dar una mano. Y entonces, trato de equiparar.

De hecho ustedes no se exponen nada.

No, y nos respetan muchísimo. Lo que no comparto es la invasión y el mal gusto. Yo salgo a caminar por la calle con mi hija sin problemas. Y esa foto no salió en ningún lado. Habrá algún fotógrafo free-lance que después querrá venderla, pero sé que se va a encontrar con un editor responsable y respetuoso que sabe que a mí no me gusta. Intento que mi vida personal y profesional vayan por distintos carriles. Si no se me hace muy difícil armar una familia, sobre todo porque pretendo criar a mis hijos libres. Y yo no sé cuánto dura esto. Por ahí a los 70 sigo haciendo teatro o televisión, pero a lo mejor a los 45 dejo todo.

¿Te lo planteás?

A mí me gusta tocar el saxo, la música, el campo. Me gustan un montón de cosas. Y mi vida son un montón de cosas. Se evaluará en función, además, de la educación de los chicos, de las necesidades de María... Yo, con pararme en una plaza, llamar a la gente haciendo palmas, pedirle a Pepe (Soriano) El loro calabrés, listo, cuento mi historia. No me lo planteo seriamente, pero podría hacerlo. Fuí capaz de correrme de la música para actuar, me corrí del dibujo para la música... Todo junto no se puede hacer, porque yo lo que hago, lo hago 24 horas al día, hasta me despierto de noche. A veces son noches apacibles y otras de tormenta. Eso me pasa con todo.

Acaban de nominarte como mejor actor en el Festival de Drama de Tokio por tu trabajo en "Vidas robadas" (Telefé). ¿Cómo recibiste la noticia?

Fue una sorpresa, una alegría. Hace casi un año que dejamos de trabajar y la historia, por su temática (la trata de blancas), sigue haciendo un surco cada vez más profundo. Todos mis compañeros podrían llevarse premios, porque fue un equipazo.

¿Extrañás la tele?

Extraño esa rutina mentirosa de ir todos los días a hacer escenas diferentes, pero también me da alegría esta independencia. En algún momento del año voy a parar para hacer la película de Paula Siero. Diana Lamas y yo actuamos junto a Guadalupe Docampo y llevará música del Chango Spasiuk. Es un proyecto fatto in casa, todos vamos por amor a la profesión. Sigo sosteniendo que hay historias que merecen ser contadas. Eso será entre septiembre y octubre. A fin de ese mes o principios de noviembre paro un poco por el nacimiento de mis hijos. Voy a abrir las puertas de la clínica y se los voy a presentar. Pero nada más. Siempre lo hablo con María. Le digo que es muy lindo cuánto nos respetan, porque esto en los Estados Unidos no pasaría.

China Zorrilla dijo que quiere que llames a los mellizos Pedro y Juan.

¡Qué gran augurio que China me busque los nombres! Es precioso.


Hora de ensayar. Después, derecho a casa. Un familión lo espera.


La lucha por el deseo

Es cierto que en la esquina de Nicaragua y Fitz Roy a Arana le gritan "chau, facha". Pero también lo es que a Nicolás Scarpino lo piropean con un "grosso, Nico". El responde agitando la mano y se dispone a la charla. "Esto es magia pura. Es el material más lindo que me toca hacer, con el más lindo, pero en el sentido más profundo de la palabra". Y sigue: "Con Facu nos conocemos desde nuestros inicios. Y lo maravilloso es darme cuenta de que no cambió".

Según la obra, Damián (Nicolás), frente a una noticia que lo desorienta, busca el encuentro con quien supone lo más cercano al afecto familiar, como haría cualquiera en un momento decisivo de su vida. Allí aparece Muller (Facundo). Juntos van a descubrir por qué, en la vida, hay que luchar por estar dónde uno quiere. "Frente a un mundo en el que nos está pasando de todo, esto es invitarte a que te sientas de una manera distinta. Es como decirte: te vamos a traer, te abrimos con un bisturí, te sacamos el almita, te damos unos besos y unos mimitos y te la volvemos a dejar", asegura Nico.

¿Que relación tienen en la obra?

"Es imposible explicarlo, hay que verlo. Cada minuto lo que venís viendo no era. Y llegás a un final extraño: el que nunca hubieras imaginado y el que seguramente deseabas que ocurriera". ¿Y la gira? "Nos encanta recorrer el país y que el hecho artístico sirva para hablar de otra cosa. Es tiempo de generar este tipo de relaciones humanas. Hay que transformar todo en amor. Ya lo dice la obra: uno tiene que estar donde quiere, no donde le toca y no donde te digan".

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